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Clase XIX. Fe, cultura, estudio y vida en Cristo


 

En este guión se ofrecen sugerencias que pueden ser útiles para jóvenes de 15, 16, 17 años. Se ofrecen algunos interrogantes para hacerles reflexionar sobre la necesidad de construir, con libertad y responsabilidad, su personalidad humana y cristiana, y configurar, mediante sus lecturas y la educación de su sensibilidad, su propia identidad cultural.

Algunas consideraciones previas para los padres y educadores


Texto fundamental para la preparación de esta clase:


Encíclica El Esplendor de la Verdad


 

Bibliografía recomendada

Se recomienda la lectura y estudio de los siguientes artículos y ensayos a los padres y educadores que deseen dar esta clase.

Bibliografía de algunos libros de técnicas de estudio

La fuerza de la razón contra el relativismo. Joseph Ratzinger

Fe, verdad, tolerancia. Joseph Ratzinger

El relativismo, nuevo rostro de la intolerancia. Joseph Ratzinger

Fe, verdad y cultura. Joseph Ratzinger

Fe, verdad y tolerancia. Joseph Ratzinger


El término cultura. Instrucción, cultura, sabiduría

  • El término cultura tiene múltiples acepciones, y su definición ha dado lugar a fecundos debates y a una extensa bibliografía. Aquí se emplea en este contexto y con este alcance preciso:

Instrucción: conocimiento de datos.

Cultura: Comprensión e interrelación de esos datos que se conocen en una unidad de sentido.

Sabiduría: integración de todos esos datos en la luz de la Verdad, de la Sabiduría divina.

 

  • Según esto, un periodista puede ser una persona instruida, y puede conocer este dato: si no sube la tasa de natalidad, España se convertirá en el país europeo más viejo del mundo en el 2050.
  • Una persona culta -por ejemplo un catedrático de Economía-, puede interrelacionar los datos de las tasas de natalidad con otros muchos factores: vivienda, rasgos de la sociedad actual, actitudes éticas y morales, fiabilidad de las proyecciones estadísticas, etc.
  • Y cualquier persona sin estudios, puede tener el don de la sabiduría, y puede relacionar esta realidad con el plan de Dios, llegando a la esencia de la cuestión y valorando esa ausencia de nacimientos con una quiebra grave del plan divino (creced y multiplicaos) en muchas almas.
  • Según esta clasificación elemental, puede haber:
      • intelectuales cultos, pero no sabios
      • sabios que no son intelectuales
      • personas instruidas que no son cultas
  • Esta breve síntesis -con todas las limitaciones de cualquier esquema general- sirve sólo para mostrar la necedidad que tiene el cristiano de poseer una instrucción grande, que sea fundamento de una cultura honda, iluminada por la Sabiduría.

 




Formación cultural y vocación profesional

 

  • La formación cultural, para un estudiante comprometido con su fe que quiera ser verdadero Testigo del Evangelio, es un componente decisivo de su vocación profesional. Esa vocación profesional forma parte su vocación divina. Convendrá recordar:

    • Que Dios le llama a la santidad en su situación concreta, como estudiante.

    • Para santificarse con estudiante necesita realizar bien su trabajo. Y parte del trabajo de todo estudiante consiste en adquirir una buena formación cultural y profesional. Debe conocer bien todo lo que se refiera culturalmente y profesionalmente con su trabajo.

  • El afán por vivir cara a Dios su vocación profesional le llevará a:

    • trabajar "mucho y bien".

    • llevar al día en los estudios.

    • aprovechar el tiempo.

    • poner medios para adquirir una formación cultural adecuada.

 


Preguntas para una o un estudiante de 15 o 16 años


Lectura previa: Necesitas reflexionar

  • ¿Te has planteado cual debe ser la cultura de tu futura profesión?

  • ¿Podías señalar algunos rasgos? Por ejemplo:

    • Quieres ser secretaria: ¿Qué te interesa comenzar a leer ya ? ¿Qué habilidades sociales debes empezar a cultivar?

    • Quieres hacer Bellas Artes: ¿Qué destrezas debes poseer? ¿Qué museos debes conocer?

 





¿Qué ideal tienes? ¿adónde quieres llegar?

  • Cada profesión lleva a una concepción del mundo, a una forma de entender la vida. No concibe su existencia del mismo modo el artista que el militar. Cada profesión lleva a la consecución de un ideal que mejora el mundo: el abogado desea hacer un mundo más justo, el artista más hermoso...
  • La ilusión profesional suele estar íntimamente relacionada con ese ideal.

 

Preguntas para un estudiante de 15 o 16 años:

 

    • ¿Puedes describir el ideal humano para el que quieres trabajar?

    • ¿O piensas que el ideal tiene escasa relevancia y que lo verdaderamente importante es ser pragmático y dedicarse sólo a lo que produce dinero? ¿Qué es lo que te mueve profesionalmente?

      - Ser como tu madre, como tu padre.

      - Ser lo que soñabas de pequeño.

      - Vivir tranquilo.

      - Ganar mucho dinero.

      - Ser famoso.

      - Influir en los demás.

      - Mejorar el mundo.

  • Para llevar a cabo el ideal se necesita tenacidad, constancia, capacidad de sacrificio

    - ¿Estudias todos los días el tiempo que debes?


    - ¿Estás poniendo los medios necesarios para llevar a cabo tu ideal?

    Lectura: hacer rendir el tiempo

    Cuando tu voluntad flaquee ante el trabajo habitual, recuerda una vez más aquella consideración: "el estudio, el trabajo, es parte esencial de mi camino. El descrédito profesional –consecuencia de la pereza– anularía o haría imposible mi labor de cristiano. Necesito –así lo quiere Dios– el ascendiente del prestigio profesional, para atraer y ayudar a los demás".

    –No lo dudes: si abandonas tu tarea, ¡te apartas –y apartas a otros– de los planes divinos! ( Surco, 781)

 


 








Los hábitos -de estudio, de lectura, etc.:
esas buenas costumbres intelectuales
que tanto ayudan a conseguir un ideal

  • Toda profesión supone una serie de hábitos que se adquieren durante los estudios de bachillerato y la carrera.


    Preguntas para un estudiante de 15 o 16 años:

 

- ¿Téngo hábito de estudio, o estudio sólo ante la proximidad de los exámenes?

- ¿Tengo capacidad de concentración? ¿Estoy habitualmente disperso?

- ¿Sé pensar y relacionar, o me conformo con aprenderme de memoria las materias y recitarlas como un papagayo?

- ¿Tengo intuición, imaginación, capacidad de síntesis?

- ¿Conozco los defectos que tengo que superar en mis hábitos de estudio? ¿Sé que medios debo poner?

- ¿Aprovecho el tiempo?

- ¿Qué persona me puede ayudar eficazmente en este aspecto?

- ¿Qué opinión tienen de mí los profesores que han visto mi evolución durante años?

- ¿En clase me dedico sólo a tomar apuntes?

- ¿Estoy concentrado en clase?

 


 






¿Cómo te relacionas con los demás?
¿Eres un astronauta perdido en el espacio?


 

  • Las relaciones humanas son una de las claves de la vida profesional. El triunfo o el fracaso profesional dependerá en muchas ocasiones de la capacidad de establecer esas relaciones humanas.


    No basta con sacar buenas notas: hay personas con un expediente magnífico que no han desarrollado las destrezas sociales necesarias y no logran ser buenos profesionales (porque no son buenos compañeros de los demás, no saben relacionarse, le faltan habilidades sociales)

  • Posibles preguntas:


    • ¿Cómo trato a mis profesores?


    • ¿Cómo trato a mis compañeros de clase? ¿Cultivo la amistad, la sencillez, la amabilidad?

    • ¿Estoy aprendiendo a trabajar en equipo?


  • Lectura: Simpatía y talento social


Comunicarse. Hablando se entiende la gente


  • En la sociedad actual hay que aprender a comunicarse y a usar adecuadamente los medios de comunicación –libro, TV, música, arte, internet, prensa, publicidad, etc.
  • Preguntas para un estudiante de 15 o 16 años:

 

      • ¿Me expreso bien, de forma oral y escrita?

      • ¿Pienso que puedo mejorar algo en estos aspectos? ¿Cómo?

      • ¿Conozco la orientación de los principales medios de comunicación?

      • ¿Cuántos idiomas conozco? ¿Cuáles necesito para mi futura carrera?

      • ¿Qué tipo de literatura leo?

      • ¿Cómo cultivo mi sensibilidad? ¿Sé valorar un cuadro? ¿Se valorar una obra de música?

  Lecturas e intereses


Preguntas para un estudiante de 15 o 16 años:

 

    • ¿Cuántos libros leo habitualmente?


    • ¿Cuántos libros he leido de los que aparecen en esta selección de libros clásicos?

    • ¿Leo sólo para distraerme?

    • ¿Pienso que es mejor no leer para no plantearme problemas?

    • ¿Lo que leo me ayuda a mi fe y a conocer la sociedad que tengo que llevar a Cristo?

    • ¿Lo que leo me ayuda a comprender a mis amigos -cristianos y paganos- en sus dudas y problemas?

    • ¿Leo lo que conviene a mi carácter y a mi modo de ser, o por el contrario lo que potencia mis defectos (por ejemplo, si tengo una imaginación desordenada o tendencia la frivolidad, ¿leo libros que incrementan mi desorden y mi frivolidad?)


    • ¿Pienso que las lecturas influyen? ¿Mucho? ¿Poco? ¿De qué modo?


    • ¿Pienso que el no leer influye? Mucho? ¿Poco? ¿De qué modo?

    • ¿Voy formando con la lectura mis propias actitudes y opiniones? ¿Soy un simple eco de las opiniones de los demás (padres, hermanos, amigos) sin tomarme la molestia de pensar por mi mismo?


    • ¿Me planteo la necesidad de dar una respuesta cristiana a los problemas que me rodean? ¿He leido algunos de estos libros, que abordan un tema crucial, como la defensa de la vida?

    • ¿Hablo de forma positiva, sin hacer juicios generales injustos, sin descalificar a nadie?

    • ¿Aplico clichés sin fundamento a personas de diversos colectivos sociales, basándome sólo en que "lo dice todo el mundo"?


    • ¿Empleo modos de decir injuriosos o denigratorios, para determinados colectivo raciales, sociales o políticos?

    • ¿Mi actitud habitual ante los problemas es habitualmente reactiva (de queja, de crítica, de desánimo ante lo mal que está el mundo) o es proyectiva (analizo cada situación, considero sus aspectos positivos y negativos, me planteo qué puedo hacer yo para cambiar esa situación?


    • ¿Qué libros pienso que debería leer? ¿A quien le pido consejo?

    • ¿Soy intolerante? ¿Respeto las opiniones de los demás, o tiendo a pensar que mis soluciones a los problemas -tal y como yo las enfoco y planteo- son la únicas soluciones verdaderamente válidas?

 


 



El periódico, la radio, la televisión, Internet…

Preguntas para un estudiante de 15 o 16 años:

El periódico

    • ¿Qué periódico leen mis amigos?

    • ¿En qué les influye?

    • ¿Leo el periódico habitualmente?

    • ¿Qué actitud denota no leer el periódico?

    • ¿Puedo decir qué tipo de hombre y de sociedad que quieren conformar los principales periódicos de mi país?

    • ¿En qué se corresponden y en qué no los idearios de esos medios de comunicación con el mensaje de Cristo?

 

Recuerda san Josemaría: Un tanto por ciento muy considerable de las personas, que frecuentan los Sacramentos, lee la mala prensa...

Con calma y con amor de Dios, hemos de rogar y de dar doctrina, para que no lean esos papeluchos endiablados que, según dicen –porque se avergüenzan–, compran los de su familia, aunque quizá lo hagan ellos mismos. Forja, 976

 


La música


Preguntas para un estudiante de 15 o 16 años:

- ¿Qué tipo de música escucho?

- ¿En qué me influye?

- Podría decir en qué han influido y qué mensaje cultural han difundido en la sociedad los músicos y los grupos musicales más conocidos del pasado y del presente?

 


El cine

Preguntas para un estudiante de 15 o 16 años:

    • ¿Podrías citar el mensaje de fondo de las últimas películas que has visto?


    • Cómo valoras esta opinión: yo al cine no voy a plantearme problemas, sino a divertirme?

    • ¿Sabrías encuadrar culturalmente, por lo que has visto o leído, a los principales directores de cine? ¿Podrías decir la orientación de sus últimas películas?

    • ¿Qué fuentes utilizas para estar informado sobre cine?

 


 




La TV, la radio, internet...

    • ¿Qué programas de televisión ves habitualmente tanto tú como tus amigos?

    • ¿En qué os influye?

    • ¿Cuánto tiempo dedicas a navegar en internet?

    • ¿Puedes señalar en qué se ha convertido -en la práctica- el uso del ordenador en el ambiente en que vives? El ordenador es:
          • un instrumento de trabajo

          • una excusa para perder el tiempo

          • un medio para comunicarme con mis amigos

          • una excusa para aislarme en mi mundo

          • algo que me sirve para aislarme de MI familia

          • una ocasión de pecado

Libros

    • ¿Qué libros han tenido mayores ventas en los últimos meses?

    • ¿Qué valoración, qué conocimiento tienes sobre ellos?

    • ¿Lees críticas de libros? ¿Comparas esas críticas con tu propia experiencia como lector?

    • ¿Lees lo primero que te cae en las manos?

    • ¿Buscas consejo?

    • ¿Has leído algún libro superior a las cien páginas?

 


 








Temas claves de la opinión pública


    • ¿Sabrías enumerar cinco cuestiones-clave que hayan interesado últimamente a la opinión pública de tu país?

    • ¿Piensas por ti mismo y lees para formarte una opinión propia sobre esas cuestiones?

    • ¿Esas cuestiones guardan alguna relación con el mensaje de Cristo?

    • ¿Sabes si el Magisterio de la Iglesia ha recordado la doctrina de Cristo sobre algunas de esas cuestiones?

Urge difundir la luz de la doctrina de Cristo.

Atesora formación, llénate de claridad de ideas, de plenitud del mensaje cristiano, para poder después transmitirlo a los demás.

–No esperes unas iluminaciones de Dios, que no tiene por qué darte, cuando dispones de medios humanos concretos: el estudio, el trabajo. Forja, 841

 


Textos para reflexionar



Luis Giussani, fundador de Comunión y Liberación

 Espero que mi vida se haya desarrollado según lo que Dios deseaba de ella. Se puede decir que se ha desarrollado bajo el signo de la urgencia porque toda circunstancia, o mejor cada instante, ha sido para mi conciencia cristiana búsqueda de la gloria de Cristo. Mi obispo, el cardenal Dionigi Tettamanzi, al llegar a la sede de Milán ha dicho: «Los hombres y las mujeres de nuestro tiempo, aun inconscientemente, nos piden que les hablemos de Cristo, es más, que les hagamos verlo».

Jesucristo, Su gloria humana en la historia, es el único signo positivo en medio del mundo, que, de otro modo, sería un moverse absurdo de tiempo y espacio. Porque, como diría Eliot, sin el significado no hay tiempo. La vida está llena de nulidad y negatividad, y Jesús de Nazaret es el desquite. Esto lo tengo claro.


Así, la esperanza es la certeza por la cual se puede respirar en el presente, en el presente se puede gozar.

 


 

¡Cultura, cultura! Bueno: que nadie nos gane a ambicionarla y poseerla. --Pero la cultura es medio y no fin (Camino, nº 345).

 

Muchas realidades materiales, técnicas, económicas, sociales, políticas, culturales..., abandonadas a sí mismas, o en manos de quienes carecen de la luz de nuestra fe, se convierten en obstáculos formidables para la vida sobrenatural: forman como un coto cerrado y hostil a la Iglesia. (Surco, 311)

Estudio, trabajo: deberes ineludibles en todo cristiano; medios para defendernos de los enemigos de la Iglesia y para atraer –con nuestro prestigio profesional– a tantas otras almas que, siendo buenas, luchan aisladamente. Son arma fundamentalísima para quien quiera ser apóstol en medio del mundo. (Surco, 48).



 

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