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Datos de la llamada "Caridad papal"


CIUDAD DEL VATICANO, 19 ABR 2005. Informe del VIS-

En el recién publicado informe sobre la caridad papal, a cargo del Pontificio Consejo "Cor Unum", se anuncia que la ayuda de Juan Pablo II a los pobres y a los que sufren en 2004 fue de 6.659.152 euros (8.680.870 dólares).

Esta cifra abarca las ayudas a las víctimas del tsunami de diciembre de 2004 en el Sudeste asiático y del conflicto interno en Sudán, así como las sumas destinadas a los proyectos de las dos fundaciones creadas por el difunto pontífice: la Fundación Juan Pablo II para el Sahel y la Fundación "Populorum Progressio".

 

"Cor Unum" es el pontificio consejo que se ocupa de la caridad para los pobres y necesitados, para las víctimas de las catástrofes naturales y para los proyectos aprobados por las dos fundaciones antes mencionadas.

Según la constitución apostólica "Pastor Bonus" de 1988 esta ayuda financiera se distribuye en nombre del Santo Padre "para estimular el testimonio de caridad evangélica".

El dinero para la caridad papal llega a "Cor Unum" a través de "la generosidad espontánea de diócesis, institutos religiosos, parroquias, escuelas y fieles".

Los socorros enviados a las víctimas del tsunami totalizaron 353.058 euros.

Del 29 de enero al 4 de febrero de este año, el arzobispo Paul Josef Cordes, presidente de "Cor Unum", se desplazó como enviado especial de Juan Pablo II a Indonesia y Sri Lanka, las dos naciones más afectadas por el tsunami.

 
En julio de 2004, el arzobispo visitó Darfur, en Sudán, como enviado del Papa para mostrar su cercanía a la población víctima del conflicto interno en ese país y ayudar con 100.000 euros a los más necesitados. Un mes antes, el arzobispo visitó a las poblaciones de Haití y de la República Dominicana,  afectadas por graves inundaciones.
 
La ayuda facilitada en 2004 por Cor Unum en situaciones graves y urgentes, como terremotos, tifones, inundaciones, guerras y desplazamientos de población totalizó 992.530 dólares y 519.000 euros. La ayuda económica a las naciones en desarrollo para situaciones no urgentes y en sectores como la agricultura, la educación, la sanidad, la formación profesional y la vivienda  fue de 2.024.532 dólares y 608.200 euros.
 
La contribución a la Fundación Juan Pablo II para el Sahel, creada en 1984, fue de 1.771.157 euros (2.307.286 dólares) y se destinó a 169 proyectos en nueves países del continente africano.
 
La Fundación "Populorum Progressio", instituida por Juan Pablo II en 1992, distribuyó entre 19 naciones latinoamericanas 1.881.000 dólares (1.442.927 euros) para financiar 231 proyectos para la promoción de las comunidades indígenas campesinas pobres.
 
  "Por lo se refiere a las dos fundaciones -dice el informe de "Cor Unum"- es importante resaltar que al instituirlas Juan Pablo II quiso que fueran un testimonio permanente de su amor por las poblaciones del Sahel y de América Latina, apelándose a todas las iglesias locales, a los fieles y a todos los hombres de buena voluntad para que respaldasen el precioso servicio encaminado a la promoción integral de esos pueblos".