¿Cómo mejorar el diseño
de mi blog o mi web?

 

He disfrutado mucho con esta obra de teatro,
especialmente en el descanso.

 

1. ¿Cual es el mejor diseño de una web?

 

Unos expertos le otorgan una gran primacía al diseño artístico, pensando que un buen diseño invita a conocer la realidad de la web; y esto es algo que parece cierto.

Otros consideran que el mejor diseño es el que refleja con mayor fidelidad el proyecto que da a conocer -de forma que los que participan en ese proyecto se reconozcan en esa página web. Una web está bien diseñada -concluyen- cuando se propone reflejar adecuadamente las diversas facetas del proyectos.

Pensemos, por ejemplo, en la página web de una parroquia. Quizá unos especialistas en diseño pueden lograr un gran resultado estético; pero lo más valioso de esa página web es, para otros, que muestre con viveza el trabajo de todos los que han participado en ella: que se vea que esta viva; que refleje la realidad -en este caso, espiritual y apostólica- de la que informa.

Hay páginas con unos diseños magníficos desde el punto de vista formal, pero que ofrecen muy poca información viva; y al revés. Por eso parece conveniente, en la medida de lo posible, llegar a un punto de equilibrio.

 

Muchos opinan que el mejor diseño no es el más llamativo y original, sino el que mejor se adapta a las necesidades y circunstancias personales del proyecto (una parroquia, un club juvenil, un Seminario, un colegio...) En definitiva, la mejor página web es la que se adapta mejor a las necesidades de esas instituciones, tanto en el campo de la comunicación interna como externa.

¿De qué le sirve a una parroquia contar con una magnífica página web, si no puede actualizar frecuentemente sus contenidos, porque la complejidad técnica de esa web requiere la intervención directa de un webmaster? En muchas ocasiones, será más útil contar con un sencillo blog fácil de actualizar.

Lo que parece evidente es que el diseño debe estar al servicio de la información, y no al revés. Los expertos sugieren evitar, por tanto:

-que el diseño excesivamente sofisticado de una web haga que sólo puedan poner nuevos textos y hacer modificaciones en la página personas con conocimientos informáticos muy avanzados

-que las características del diseño acaben reduciendo las posibilidades informativas, porque el espacio que ha dejado el diseñador de la página para poner textos es muy limitado; porque se ha elegido un tipo de letra demasiado pequeño, o poco legible, etc.

 

En resumen: la dimensión estética debe estar en función del objeto esencial de la web: dar amplia información sobre el proyecto, sobre las actividades que realiza y el espíritu que las anima.

 

 

2. ¿Una página estática o dinámica?

 

Si se quiere potenciar la información actualizada parecen más útiles las páginas con elementos dinámicos, que se pueden actualizar con cierta frecuencia. Este tipo de páginas suele suscitar un mayor interés para los que navegan por la red. Para eso, lo más sencillo en muchos casos será que junto con la página web se abran varios blogs para actividades concretas

Es cierto que en las llamadas páginas estáticas se pueden poner más recursos (fotografías sistema flash, etc). Estas páginas suelen quedar más vistosas, por lo general, que las dinámicas; aunque algunas presentan el inconveniente de que al cabo de pocotiempo “ya están vistas” y pueden acabar perdiendo interés.

Una posible solución es que la web contenga en la página de inicio, junto con algunos recursos estáticos, una sección que se pueda renovar fácilmente, sin necesitar para ello grandes conocimientos técnicos, en la que se pueda incluir fotografías, videos y textos que informen de las últimas actividades de la parroquia, del colegio, de la cofradía, etc.

 

 3. Los videos. En la cultura actual, tras el fenómeno de Youtube muchos usuarios de la red esperan encontrar videos. ¿Cómo solucionarlo de forma sencilla?

 

-Una posibilidad es hacer un enlace a Youtube, o bajar un video de Youtube.

-Es sencillo: estos son los pasos que hay que dar para bajar un video de Youtube

 

4. ¿Qué tipo de lenguaje es el mejor?

El más adecuado al usuario: no debe utilizar el mismo lenguaje la web de una parroquia de un pueblo de los Andes, que la parroquia de una gran ciudad americana.

Pero siempre, debe ser un lenguaje –tanto icónico como textual- que resulte comprensible para todos, adaptado a la mentalidad de cada lugar, sin convencionalismos, frases hechas, formulismos y expresiones excesivamente técnicas que sólo entiendan especialistas en la materia o personas conocedoras de un determinado contexto cultural, social o geográfico.

El público de estas páginas –los internautas- es un público muy amplio y recorre un gran arco de edades, aunque la mayoría de los usuarios de Internet sigan siendo jóvenes.

El estilo de Internet es fruto de la conjunción de unos textos breves y expresivos con unas fotografías atractivas. Este deberá ser, habitualmente el estilo de la página web de una parroquia o de un centro educativo. Sólo si la página web se dirige a un sector muy especializado puede usar tecnicismos.

Conviene escribir siempre, por tanto, atendiendo las demandas informativas de estos tres niveles. Imaginemos que estamos gestionando la página web de un Seminario Diocesano.

En ese caso, convendría tener en cuenta estos tres niveles:

- Nivel A: usuarios habituales de la web: alumnos del Seminario, candidatos al sacerdocio, padres y familias de los candidatos, sacerdotes diocesanos.

- Nivel B: público al que se desea llegar: jóvenes con inquietudes vocacionales, personas interesadas en la vida de la Iglesia, profesionales de la comunicación a los que se quiere informar adecuadamente de las realidades del Seminario.

- Nivel C: el gran público de Internet, que accederá a esa web por las razones más imprevisibles, al realizar cualquier búsqueda.