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Claves del éxito en el matrimonio


 








Antonio Vázquez

 

Me pide la Directora que escriba sobre las Claves del Éxito en el Matrimonio. Como los lectores pueden imaginarse, me ha fundido la pantalla del ordenador. Si tuviera esa piedra filosofal me habrían dado el premio Nóbel. A pesar de ello voy a intentarlo...

Ante todo hay que prepararse antes de decidirse a dar el paso, porque en esta apuesta del matrimonio se juega uno la vida. Si para hacer una inversión económica le damos una y mil vueltas, aunque únicamente expongamos una parte de nuestros ahorrillos, a la hora de jugarse todo el capital actual y futuro, parece razonable tomarse el asunto en serio.

No me refiero ahora al mayor o menor acierto al buscar la persona con quien compartir la vida. Entrar ahí nos llevaría muchas páginas. Pienso en mirarse el carné de identidad y reconocernos a nosotros mismos.

¿Quién soy yo? ¿Qué me propongo hacer con mivida? ¿Qué busco? ¿Hacía donde voy? ¿Cuáles son mis proyectos de futuro? Una simple ojeada a todo esto nos servirá para saber dónde estoy y hacía dónde oriento la brújula, pues como dice el viejo refrán, para quien anda sin rumbo todos los vientos le son adversos.

Una vez palpada bien la ropa delante del espejo tendré que plantearme un segundo asunto elemental. ¿Qué idea tengo del matrimonio? ¿Qué espero encontrar en él? Parece un asunto capital, pues de lo contrario nos llevamos el gran chasco, y ala vuelta del viaje de novios tenemos la sensación de estar andando sobre una cáscara de plátano.

Al adelantar a mi amiga Paty el contenido de este capítulo, inmediatamente me ha echado el alto.

No me seas teórico! ¿Contéstame a una pregunta? Tú te rellenaste todo este cuestionario antes de casarte? Yo desde luego no, y no me ha ido tan mal...

Efectivamente no cumplimentamos ningún formulario para nuestro uso particular, pero teníamos cuatro o cinco ideas bien colocadas y en el ambiente en que nosencontrábamos nadie nos movía la silla. Ahora no es extraño encontrar a gente que tiene bastante poca idea de lo que hace. Me explico –déjame terminar- tú y yo distinguíamos una cafetera de un una mesa. Sabíamos lo que buscábamos.

-No empecemos con las metáforas que me ponen nerviosa.

Digo que llamábamos a las cosas por su nombre. Al hablar del matrimonio entendíamos que era la unión de un hombre y una mujer para toda la vida. Ahora bajo este nombre se escucha cada cosa, que me quedo pequeño comparando la cafetera y la mesa. Hay que saber que las mesas tienen cuatro patas.

-Pero a veces cojean

Sin duda, pero no me negarás que lo propio de una mesa es que se mantenga estable. Si una pata se desequilibra, lo que hay que hacer es ponerle un calzo, pero no pensar que todas las mesas han de estar cojas o ponerla en la puerta de la casa para que se la lleve el primer chamarilero.

-Ya me estás liando

De ninguna manera. Lo que intento explicarte es que el matrimonio es algo que puede tener sus defectos porque los encargados de montarlo –que somos nosotros- no hemos fijado bien alguna pieza. Pero eso de ninguna manera significa que las mesas sean un desastre. Una buena mesa nos hace muy grata la vida.

-Quieres, por favor, llegar al final y hablar en” roman” paladino

Muy sencillo. El matrimonio no está fallando lo que está en crisis son las personas, que llegan a él con tan poca textura humana que se disuelven como un azucarillo.Tucoge a un individuo que carece de capacidad de esfuerzo sostenido; que desconoce lo que es amar porque no ha hecho otra cosa que buscar su propio capricho; que carece de capacidad de compromiso, porque las palabras se las lleva el viento; que la palabra lealtad le suena a hueca y le falta sentido de grandeza para embarcarse en una aventura de futuro desconocido; que es un manojo de sentimientos porque no se ha enterado que la cabeza está más arriba del corazón...y a su lado le colocas otra persona de semejantes características. Esta pareja a los cuatro días te contarán que esto del matrimonio no hay quien lo aguante. ¿Me dejas que te diga algo duro?

-Nos conocemos hace mucho y ya sé como te las gastas...

Sin tener los mimbres básicos para hacer un cesto no se puede uno casar.

-¿Me estás hablando de madurez humana?

Si pero aunque soy maximalista –como tú dices- bien seguro estoy que la madurez humana es un proceso continuo que se va alcanzando por sucesivas crisis personales, en la respuesta que damos a los acontecimientoscon los que nos tropezamos. El matrimonio es un lugar excelente para ayudar el uno al otro a esa madurez que nunca termina.

-Llamemos a las cosas por su nombre: eso que tú llamas crisis yo le llamo malos ratos.

Me paso a tu bando, seamos realistas. La vida no se desarrolla en el país de Jauja. Abderraman III que no debió de pasarlo nada mal, afirma que en su vida pasó 14 días felices. Todo es lo que entendamos por felicidad...Pero a eso le dedicaremos un capítulo entero.

-Luego no les pidas que vayas ya maduros al matrimonio

Me basta que lleven la idea que te acabo de explicar y que estén dispuestos a una continua mejora personal, apoyado el uno en le otro. Esto es lo mismo que hemos hablado otras veces. No se casan porque se quieren, se casan porque quieren quererse. Si entienden esto me basta.

-En resumidas cuentas, tu planteas un interrogante ¿es duro el matrimonio o somos nosotros blandos?

Y lo resumo pensando que los blanditos somos nosotros.


 

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