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Cada día incluye: el Evangelio del día, para llevarlo a la oración (si es posible, donde se veranea, junto al Sagrario); Varios "temas para pensar"; y un apartado titulado "Rezar con la Iglesia y con los Santos", con citas de los santos; especialmente de san Agustín, San Josemaría y San Pío de Pietrelcina

 

1 Julio


1. Evangelio:

En aquel tiempo, subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron. De pronto, se levantó un temporal tan fuerte que la barca desaparecía entre las olas; él dormía. Se acercaron los discípulos y lo despertaron, gritándole: "¡Señor, sálvanos, que nos hundimos!" Él les dijo: "¡Cobardes! ¡Qué poca fe!" Se puso en pie, increpó a los vientos y al lago, y vino una gran calma. Ellos se preguntaban admirados: "¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y el agua le obedecen!"


2. Temas para pensar:

¿Cuando tengo un problema, mi primera reacción es acudir al Señor? ¿Le cuento mis preocupaciones? ¿Estoy dispuesto a no olvidarme de Él este verano? ¿Tengo propósitos exigentes para el verano, o el Señor me podrá llamar al final “cobarde”? ¿Quiero acercar a mis amigas y a mis amigos al Señor? Si estoy en la playa, ¿voy a procurar vivir siempre como un cristiano, como una cristiana con personalidad, ayudando a los demás a divertirse rectamente sin dejarnos arrastrar por lo que "hacer todo el mundo"? ¿Voy a procurar estar cerca de Cristo cuando esté con mis padres, con mis amigas y amigos, cuando haga deporte, etc.?


3. Rezar con la Iglesia y los santos

San Juan de la Cruz

*A la tarde te examinarán en el amor; aprende a amar como Dios quiere ser amado y deja tu condición.

Beata Madre Teresa de Calcuta

*Ama a Jesús generosamente. Ámale confiadamente y sin mirar hacia atrás, sin temor. Entrégate totalmente a Jesús … Desea amarle mucho y amar el amor que no es amado.

Padre Pío

*Amar a Dios es complacerle, y no vale la pena preocuparse por el resto, sabiendo que Dios tendrá cuidado de nosotros más de lo que se puede decir o imaginar.

San Josemaría

* ¡Vive junto a Cristo!: debes ser, en el Evangelio, un personaje más, conviviendo con Pedro, con Juan, con Andrés..., porque Cristo también vive ahora: –¡Jesucristo vive!, hoy como ayer: es el mismo, por los siglos de los siglos.

* No me seas flojo, blando. -Ya es hora de que rechaces esa extraña compasión que sientes de ti mismo.

* Si no te levantas a hora fija nunca cumplirás el plan de vida.

* Has de ser constante y exigente en tus normas de piedad, también cuando estás cansado o te resultan áridas. ¡Persevera! Esos momentos son como los palos altos, pintados de rojo que, en las carreteras de montaña, cuando llega la nieve, sirven de punto de referencia y señalan, ¡siempre!, dónde está el camino seguro.

* La vida interior se robustece por la lucha en las prácticas diarias de piedad, que has de cumplir –más: ¡que has de vivir!– amorosamente, porque nuestro camino de hijos de Dios es de Amor.


4.Propósito: