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16 Julio


1. Evangelio:

En aquel tiempo, exclamó Jesús: "Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar."


2. Temas para pensar:

¿Comprendo que la mejor manera para conocerle a Jesús es contarle con sencillez mi vida, lo que he hecho cada día, mis preocupaciones, mis alegrías...? ¿Le trato como a un amigo? ¿Lucho contra las distracciones en la oración y la Misa?

¿Llevo los Evangelios a mi oración? ¿Considero en mi oración la liturgia de la Iglesia? Rezo por el Papa, por los Obispos, por los cristianos perseguidos, por la Iglesia entera, con espíritu de comunión?


3. Rezar con los santos

Santa Teresa de Avila

*Aquellos ratos que estamos en la oración; sea cuan flojamente estés, Dios los tiene en mucho.

San Juan de la Cruz

*Buscad leyendo y hallaréis meditando.

San Juan Bosco

*Cada mañana encomendad a Dios las ocupaciones del día.

San Basilio

*¿Cómo conseguiréis vencer las distracciones en la oración? Pensando seriamente en que Dios os está mirando.

San Teresa de Jesús

*Como se haga la oración que es lo más importante, no dejará de hacerse todo lo demás...

San Alfonso María de Ligorio

*Conformarse con la voluntad de Dios es la oración más hermosa del alma cristiana.

San Maximiliano Mc Kolbe

*Con la oración conocemos nuestro puesto en presencia de Dios, quién es Dios y quiénes somos nosotros.

San Ignacio de Antioquía

*Cuando os reunís con frecuencia para la alabanza divina, se debilita el poder de Satanás, y la concordia de vuestra fe le impiden causaros mal alguno.

San Juan Bosco

*Cuando rezas observa un orden en tus peticiones: pide en primer lugar los bienes espirituales, el perdón de los pecados, la luz para conocer la voluntad de Dios, la fuerza para mantenerte en su gracia; después pide la salud física, la bendición sobre tu familia, el alejamiento de las desgracias y la seguridad en el trabajo....

Beata Madre Teresa de Calcuta

*Debemos amar la oración. La oración dilata el corazón hasta el punto de hacerlo capaz de contener el don que Dios nos hace de Sí mismo.

San Juan Clímaco

*Dios da la oración a quien reza.

Santa Teresa de Avila

*El cimiento de la oración va fundado en la humildad, y mientras más se abaja un alma en la oración, más la sube Dios.

San Pío de Pieltrecina

*El don de la oración está en manos del Salvador. Cuanto más té vacíes de ti mismo, es decir, de tu amor propio y de toda atadura carnal, entrando en la santa humildad, más lo comunicará Dios a tu corazón.

San Josemaría Escrivá

* La oración –recuérdalo– no consiste en hacer discursos bonitos, frases grandilocuentes o que consuelen... Oración es a veces una mirada a una imagen del Señor o de su Madre; otras, una petición, con palabras; otras, el ofrecimiento de las buenas obras, de los resultados de la fidelidad...

* Como el soldado que está de guardia, así hemos de estar nosotros a la puerta de Dios Nuestro Señor: y eso es oración. O como se echa el perrillo, a los pies de su amo.

–No te importe decírselo: Señor, aquí me tienes como un perro fiel; o mejor, como un borriquillo, que no dará coces a quien le quiere.

* ¿Que no sabes orar? -Ponte en la presencia de Dios, y en cuanto comiences a decir: "Señor, ¡que no sé hacer oración!...", está seguro de que has empezado a hacerla.

* Me has escrito: "orar es hablar con Dios. Pero, ¿de qué?" -¿De qué? De El, de ti: alegrías, tristezas, éxitos y fracasos, ambiciones nobles, preocupaciones diarias..., ¡flaquezas!: y hacimientos de gracias y peticiones: y Amor y desagravio.

En dos palabras: conocerle y conocerte: "¡tratarse!"


4. Propósito: