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23 de Julio


1. Evangelio:

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente quedó de pie en la orilla. Les habló mucho rato en parábolas: "Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga."


2. Temas para pensar:

¿Estoy aprovechando el tiempo este verano? ¿Lucho contra la pereza? ¿Antes de hacer lo que me da la gana, busco ayudar? ¿Vivo el minuto heroico todas las mañanas? ¿Ofrezco algún sacrificio en las comidas?


3. Orar con la Iglesia y con los santos

 

Madre Teresa de Calcuta

*Debes estar dispuesto a trabajar sin descanso si quieres servir a los que sufren.

San Juan Bosco

*El Paraíso no está hecho para los vagos.

Juan Pablo II

*El trabajo más importante no es el de la transformación del mundo, sino el de la transformación de nosotros mismos.

San Josemaría

* Aprovéchame el tiempo. -No te olvides de la higuera maldecida. Ya hacía algo: echar hojas. Como tú...

-No me digas que tienes excusas. -No le valió a la higuera -narra el Evangelista- no ser tiempo de higos, cuando el Señor los fue a buscar en ella.

-Y estéril quedó para siempre.

* Todos los pecados -me has dicho- parece que están esperando el primer rato de ocio. ¡El ocio mismo ya debe ser un pecado!

-El que se entrega a trabajar por Cristo no ha de tener un momento libre, porque el descanso no es no hacer nada: es distraernos en actividades que exigen menos esfuerzo.

* ¿Te aburres? -Es que tienes los sentidos despiertos y el alma dormida.

* ¡Dios te espera! –Por eso, ahí donde estás, tienes que comprometerte a imitarle, a unirte a El, con alegría, con amor, con ilusión, aunque se presente la circunstancia –o una situación permanente– de ir a contrapelo. ¡Dios te espera..., y te necesita fiel!

* Lo que verdaderamente hace desgraciada a una persona –e incluso a una sociedad entera– es esa búsqueda, ansiosa y egoísta, de bienestar: ese intento de eliminar todo lo que contraría.


4. Propósito: