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26 de Julio


1. Evangelio:

En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente: "El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: "Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?" Él les dijo: "Un enemigo lo ha hecho." Los criados le preguntaron: "¿Quieres que vayamos a arrancarla?" Pero él les respondió: "No, que, al arrancar la cizaña, podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: 'Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero.'


2. Temas para pensar:

¿He dejado que se me meta la pereza? ¿Obedezco con desgana? ¿Sigo mi horario previsto? ¿Leo algo provechoso para mi cultura y mi formación? ¿Hago un poco de tarea todos los días? ¿Me dejo llevar por el aburrimiento, y todos los peligros que eso supone? ¿Recuerdo lo que decía Séneca: “Al principio fueron vicios, hoy son costumbres”?


3. Rezar con los santos y con la Iglesia

San Jerónimo

*Debemos vencer los vicios con el amor de las virtudes.

San Basilio

*La presencia de Dios es un remedio contra todos los vicios.

San Josemaría

* La tristeza y la intranquilidad son proporcionales al tiempo perdido. –Cuando sientas impaciencia santa por aprovechar todos los minutos, la alegría y la paz te colmarán, porque no pensarás en ti.

* Cuando distribuyas tu tiempo, has de pensar también en qué emplearás los espacios libres que se presenten a horas imprevistas. Siempre he entendido el descanso como apartamiento de lo contingente diario, nunca como días de ocio.

* Descanso significa represar: acopiar fuerzas, ideales, planes... En pocas palabras: cambiar de ocupación, para volver después –con nuevos bríos– al quehacer habitual.

* Has de procurar que, donde estés, haya ese "buen humor" –esa alegría–, que es fruto de la vida interior.

* En cuanto tengas a alguno a tu lado –sea quien sea–, busca el modo, sin hacer cosas raras, de contagiarle tu alegría de ser y de vivir como hijo de Dios.


4. Propósito: