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29 de Julio


 

1. Evangelio:

En aquel tiempo, muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María, para darles el pésame por su hermano. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa. Y dijo Marta a Jesús: "Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá." Jesús le dijo: "Tu hermano resucitará." Marta respondió: "Sé que resucitará en la resurrección del último día." Jesús le dice: "Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?" Ella le contestó: "Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo."


2. Temas para pensar:

¿Le ofrezco al Señor mi día por las mañanas, de rodillas y al levantarme? ¿Si en la oración no sé qué contar, le digo que le quiero, como María? ¿Me imagino las historias del Evangelio como si yo estuviera dentro, como si fuera un apóstol más?


3. Orar con la Iglesia y con los santos

San Juan Berchmans

*Toda apostasía es la religión tiene su origen en la falta de oración. Si hago bien mi oración, perseveraré en mi vocación.

San Pío de Pieltrecina

*Todas las oraciones son buenas, siempre que vayan acompañadas, por la recta intención y la buena voluntad.

San Leonardo de Portomauricio

*Tomad, pues, y conservad este importante consejo: Tened por día perdido aquél en el que no hacéis oración.

San Agustín de Hipona

*Una flor sobre su tumba se marchita, una lágrima sobre su recuerdo se evapora. Una oración por su alma, la recibe Dios.

San Josemaría

* ¿Quieres acompañar de cerca, muy de cerca, a Jesús?... Abre el Santo Evangelio y lee la Pasión del Señor. Pero leer sólo, no: vivir. La diferencia es grande. Leer es recordar una cosa que pasó; vivir es hallarse presente en un acontecimiento que está sucediendo ahora mismo, ser uno más en aquellas escenas.

Entonces, deja que tu corazón se expansione, que se ponga junto al Señor. Y cuando notes que se escapa –que eres cobarde, como los otros–, pide perdón por tus cobardías y las mías.

* Acostúmbrate a rezar oraciones vocales, por la mañana, al vestirte, como los niños pequeños. –Y tendrás más presencia de Dios luego, durante la jornada.

* El único medio para conocer a Jesús: ¡tratarlo! En El, encontrarás siempre un Padre, un Amigo, un Consejero y un Colaborador para todas las actividades nobles de tu vida cotidiana...

–Y, con el trato, se engendrará el Amor.


4. Propósito: