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¿Actividad económica del Opus Dei?


Las personas que conocen la realidad del Opus Dei y la abordan libres de prejuicios, constatan que esta Prelatura es una realidad eclesial de finalidad exclusivamente espiritual, que no desarrolla actividades económicas de ningún tipo: negocios, operaciones mercantiles, créditos, avales, contratos de personal dependiente, etc.

Su tarea, esencialmente evangelizadora formativa, consiste en dar una amplia y profunda catequesis cristiana.

Hay que distinguir entre la Prelatura del Opus Dei, una realidad de la Iglesia Católica y el trabajo profesional que realizan las personas individuales del Opus Dei, o las diversas actitudes en materia económica que adopten los fieles de esta institución.

Estas personas son hombres y mujeres católicos que ejercen su profesión, que desarrollan su trabajo, esforzándose por santificarlo, con mayor o menor éxito (o con fracaso), con mayor o menor rendimiento económico, con mayor o menor acierto profesional, calidad, prestigio, etc.

Empleo el término "trabajo" en sentido amplio, ya que un tanto por ciento de esas personas se encuentran en el paro, como tantas miles de personas del mundo.

En esta misma página recojo los datos de los gastos de la Prelatura.

Conviene distinguir esos gastos de la Prelatura de los ingresos y gastos de las actividades apostólicas y de las actividades personales –culturales, económicas, comerciales, etc.-, de los miembros del Opus Dei, queson de su exclusiva y personal responsabilidad.

“Sería absurdo pensar –afirmaba Escrivá- que el Opus Dei en cuanto tal se pueda dedicar a extraer carbón de las minas o a promover cualquier género de empresas de tipo económico. Sus obras corporativas son todas actividades directamente apostólicas: una escuela para la formación de campesinos, un dispensario médico en una zona o en un país subdesarrollado, un colegio para la promoción social de la mujer, etc. Es decir, obras asistenciales, educativas o de beneficencia, como las que suelen realizar en todo el mundo instituciones de cualquier credo religioso.

Para llevar adelante estas labores se cuenta en primer lugar con el trabajo personal de los socios, que en ocasiones se dedican plenamente a ellas. Y también con la ayuda generosa que prestan tantas personas, cristianas o no.

Algunos se sienten movidos a colaborar por razones espirituales; otros, aunque no compartan los fines apostólicos, ven que se trata de iniciativas en beneficio de la sociedad, abiertas a todos, sin discriminación alguna de raza, religión o ideología.”

 

 

José Miguel Cejas