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Testimonios sobre Luis Adaro y Ruíz-Falcó

En El Comercio Digital

Claudio F. Junquera, ex- Presidente de la Cámara de Comercio de Gijón; Álvaro Muñiz, director de la Feria de Muestras; Pedro García Renduelles, Director de la Cámara de Comercio; Vicente Álvarez Areces, Presidente del Principado



Con Luis Adaro Ruiz-Falcó siempre mantuve desde niño una relación de cercanía y de familiaridad, propiciada por una relación de parentesco, que hizo que colaborásemos en muchas actividades juntos, tanto dentro como fuera de la Cámara de Comercio, donde le sucedí.

Por eso puedo decir que fue uno de los hombres importantes que tuvo Gijón en estos años pasados. Una de esas personas fundamentales cuya aportación resulta básica para el desarrollo de las ciudades y su entorno.

Hay muchas realizaciones que inspiró y empujó en primera línea que quedan para la posteridad. El punto culminante es su trabajo al frente de la Cámara de Comercio y la recuperación de la Feria de Muestras, pero también hay muchas obras que hizo detrás del telón y no se notan tanto. Como las gestiones para la promoción del aeropuerto o tantas cosas que movió al frente de El Musel y, por descontado, la gran labor que desarrolló en la Cocina Económica.

En las distancias cortas era un hombre de ideas muy claras, que prefería actuar a elaborar teorías y hablar. Y en todo su quehacer siempre había el afán de mejorar lo que ya era pasado, una apertura hacia nuevas posibilidades y una búsqueda de progresos para Gijón y Asturias. Siempre hizo cosas para el futuro a la vez que escribía sobre el pasado.

Era más racional que emotivo, lo que podía dar en ocasiones una imagen de persona distante que no se correspondía con la realidad. Él tenía una extraordinaria sensibilidad para todas las cosas. Era afectuoso, pero no lo exteriorizaba. Lo contenía todo dentro de él.


Seguirá entre nosotros

RESULTA fácil, y a la vez tremendamente complicado, dibujar la semblanza de un ser tan relevante como don Luis Adaro habiendo aprendido a trabajar con él. Fácil, porque sus realizaciones hablan por sí mismas, son auténticos hitos en el mundo cameral, ferial, económico asturiano, hitos que, como sociedad, posiblemente seremos capaces de ver en su auténtica dimensión con el paso de los años. Pero también resulta díficil, porque existe un ineludible componente emocional a la hora de abordar su figura, después de años de trabajo.

Su recuerdo en la Cámara de Comercio de Gijón es imborrable, somos plenamente conscientes del calado de su trabajo y muchos de nosotros hemos conocido el día a día de su gestión. Su inagotable afán por sacar adelante proyectos que consideraba estratégicos para Gijón y para Asturias, su capacidad para resolver en los momentos en los que los obstáculos parecían insalvables

La labor de don Luis Adaro es incontestable y, aunque la recuperación y consolidación de la Feria Internacional de Muestras de Asturias, así como la creación del recinto ferial, es quizás lo que ha alcanzado mayor trascendencia, su trabajo al frente de la Cámara de Gijón le ha hecho estar en la trastienda de muchos momentos de importancia para la economía regional.

Personalmente, confieso que me alegro enormemente de que don Luis haya vivido lo suficiente para asistir a la 50 edición de Fidma y para ver cómo el recinto ferial se ha modernizado y gana en innovación y competitividad. En la Cámara de Gijón se le quiere y se le echará mucho de menos.

Creo que, de alguna forma, sentiremos que sigue con nosotros porque somos plenamente conscientes de que integramos un proyecto que fue una gran motivación de su vida. Seguiremos construyéndolo en su memoria.


PEDRO GARCÍA RENDUELES: Un gran asturiano y un gran gijonés


Viví cerca de Luis Adaro durante 15 años. Le vi levantar la Cámara de Comercio de Gijón y, a partir de ahí, hacer revivir la Feria de Muestras. Le vi luchar denodadamente por El Musel; por el carbón y la creación de Hunosa; por el acero y la creación de Uninsa, base sobre la que se estructuró la siderurgia asturiana; por el aeropuerto de Asturias, pudiendo afirmarse con rotundidad que las comunicaciones aéreas asturianas tienen en Luis Adaro su gran impulsor; y, en 1971, se erigió en paladín de las pequeñas y medianas empresas, entonces un sector desconocido.

En el orden de la solidaridad social, la preocupación por los demás, que en él era tan profunda, la encauza a través de la Asociación Gijonesa de la Caridad, su querida Cocina Económica, y mediante las conferencias de San Vicente de Paúl. Luis Adaro tenía un sentido reverencial del dinero, lo consideraba muy importante para hacer cosas por su Gijón, por su Asturias y por los demás. Completa mi visión de Luis Adaro su amor por la montaña, a la que dedicó buena parte de su tiempo en sus años 50.

Puedo decir con seguridad que el día de su muerte ha sido para él, sin duda, un día de gran alegría, pues va a reunirse con ella, con la mujer única de su vida, con María Jove, la madre de sus hijos, en el seno de Dios y la Virgen. Ha muerto un gran asturiano y un gran gijonés.




Adiós a un erudito

Ayer, a última hora de la noche, nos comunicaron el fallecimiento de Luis Adaro, una persona que forma parte de la historia de Asturias, particularmente, una persona que se ha sentido profundamente vinculada a Gijón. Ha sido impulsor de ese gran proyecto que hemos ido mejorando a lo largo de los años que es la Feria de Muestras.

Es un erudito que ha trabajado en el tema portuario, que ha teorizado sobre el carbón, sobre toda una serie de temas ligados al futuro y al pasado. Al futuro, porque también, a pesar de su edad, ha sido un hombre de ideas brillantes, lúcido. Y en el pasado, porque ha hecho una recopilación histórica de lo que fue nuestra industria a lo largo de muchos años. Era una persona afable, cariñosa, muy trabajadora.

A lo largo de mis años como alcalde de Gijón tuve también el honor de reconocer su trayectoria y su contribución a lo que ha sido la mejora de nuestra comunidad con una calle que lleva su nombre situada justo frente a la Feria de Muestras.

En este momento de su muerte, ya en una edad tan avanzada, lamento profundamente que haya sucedido. Él ha estado en el último acto de inauguración de la Feria, recibió de nuevo el reconocimiento a todos los que han sido presidentes y bueno, pues la vida desgraciadamente se agota y en este caso, lo que queda es el recuerdo.

 

 

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