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Daniel Becanty de Bouaké, Costa de Marfil



Un apoyo para mi vida cristiana

En 1992 me invitaron a una Misa con ocasión de la beatificación de Josemaría Escrivá. Luego empecé a asistir a los medios de formación y a darme cuenta de lo que significa la vocación cristiana.

Deseo colaborar para que estas actividades se desarrollen más. Personalmente, he encontrado un gran apoyo en la dirección espiritual.


Fue un gran descubrimiento conocer la posibilidad de santificar el trabajo. También el espíritu de oración y la importancia del apostolado; que no se trata de hacer cosas extraordinarias, sino de aprovechar las relaciones familiares, profesionales, etc. para dar a conocer el mensaje de Cristo.


Para saber más:

Oficina de prensa del Opus Dei en Costa de Marfil


Testimonio de un sacerdote del Opus Dei de Costa de Marfil

“En mi país hay una gran necesidad de paz y de reconciliación”, señalaba l’abbé Landry, al ser ordeado sacerdote del Opus Dei. Su país atravesaba momentos de inestabilidad social y política. “Tenemos que aprender a perdonar, porque todo el mundo ha sufrido. Le pido ayuda a Dios para que, como sacerdote, pueda contribuir a la paz en Costa de Marfil, también a través del sacramento de la penitencia”. Y añadía: “en la confesión, los cristianos nos reconciliamos con Dios y, con el alma en paz y con la ayuda del Señor, se puede construir una sociedad basada en la comprensión y la ayuda mutua”.

        Landry nació en 1973. “La Iglesia Católica es joven en mi país”, explica, y “está en continuo crecimiento”. Refiriéndose con esperanza al futuro de su labor sacerdotal, afirma: “hacen falta sacerdotes para atender a la gente que se está convirtiendo al catolicismo y que tiene un gran interés por conocer mejor su fe. Considero que la formación es uno de los grandes retos de la Iglesia en mi país. Siento una gran responsabilidad de ayudar a las personas a conocer la doctrina de Jesucristo y a frecuentar los sacramentos, especialmente la confesión y la Misa”.


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