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Ginni Cuccuzzela, un peluquero de Milán

Cooperador del Opus Dei


En pleno trabajo


Ginni Cuccuzzela es peluquero y vive en Milán. Acude con regularidad a actividades de formación organizadas por miembros del Opus Dei. A la pregunta ¿Por qué eres cooperador?, responde:

"Cuando advertí la grandeza del amor que Dios me tiene, vi que no podía guardar esa riqueza sólo para mí: quería compartirla.

Por eso, comencé a colaborar más activamente y me hice cooperador. En concreto, ayudo a sostener un centro deportivo en el que se cuida especialmente la formación de la personalidad de los chicos: la Escuela Deportiva Est.

He descubierto la posibilidad de buscar la santidad en la vida ordinaria. Me he ido dando cuenta de que a medida que profundizaba en lo que escuchaba en los medios de formación, encontraba al Señor y a su Madre, la intimidad con Dios Padre, el amor del Espíritu Santo, y la capacidad de ser amigo de mis hijos y de las personas que conozco".

Las palabras de Gianni Cuccuzzela son un eco de las enseñanzas de san Josemaría: llevar el mensaje cristiano de la santificación del trabajo a todo el mundo para enseñar a miles de mujeres y hombres a convertir, en la teoría y en la práctica, cada uno de los momentos de su vida en un encuentro personal con Jesucristo, mediante el conocimiento y la meditación del Evangelio; el estudio de la doctrina y de la moral católicas y el esfuerzo por santificar el trabajo.

El Opus Dei organiza actividades de atención pastoral abiertas a quienes tengan interés en ahondar en las exigencias de la fe: días de retiro, clases o círculos sobre temas doctrinales y ascéticos, conferencias, etc. Se trata, en todos los casos, de reuniones que, por duración y flexibilidad de horario, son compatibles con el normal desempeño de los deberes familiares y profesionales de cada uno.

En estos medios de formación, ocupa un lugar central el mensaje de la santificación del trabajo: es decir, el esfuerzo por hacerlo con la mayor perfección posible; con pleno respeto a las leyes y conforme a las exigencias éticas; buscando la unión con Dios en esa tarea y actuando con el deseo de servir a los conciudadanos y de contribuir al progreso de la sociedad.

Se insta a todos, además, a dar testimonio de Jesucristo en el ambiente en el que cada uno se mueve y a responder a las exigencias de la justicia, siendo magnánimos y generosos en el intento de mejorar la situación de los más necesitados.


 

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