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El mundo del deporte y el espíritu del Opus Dei


Clase de Deporte en Tajamar


  • El deporte es una de las muchas realidades humanas nobles que los miembros del Opus Dei, los cooperadores y las personas que se forman cristianamente al calor de la Prelatura intentan santificar.
  • Joan Ribot hacía recientemente una semblanza en el Correo Gallego de un famoso olímpico español miembro del Opus Dei: Pipe Areta, “El día que reservé una plaza en un hotel de Candanchú –escribía- para pasar mis vacaciones durante la celebración de los Juegos, no sabía que compartiría hotel con un olímpico.

    “Entre 1960 y 1968, Pipe Areta —a quien conocí esos días— participó en los Juegos Olímpicos de Roma, Tokio y México en triple salto y longitud. Medalla de Oro en ambas especialidades en los Juegos Iberoamericanos de 1962, en Tokio quedó clasificado en sexto lugar en longitud y en México el decimosegundo en triple salto porque —al llegar lesionado a la final— sólo pudo realizar un salto.

    En 1972 fue invitado a los Juegos de Munich después de lesionarse en la concentración previa a los Juegos que tuvo lugar en Yugoslavia, al resbalar contra una puerta de cristal.


    “Después de los Juegos de Roma se estrenó como cantautor, coincidiendo con Raphael en los estudios de Hispa-Vox. También escribió sobre música y deporte en la revista Mundo Joven, que dirigía José María Íñigo.

    “La variedad de registros de este olímpico, sacerdote del Opus Dei desde 1980 que hoy anda con muletas y entre Misa y Misa nos contó como antes de un salto decisivo se tomó un carajillo para relajarse, es más que notable. Sobre todo, porque nunca había escalado el Pirineo con un montañero que, apoyándose en sus muletas, subía los picos como un gamo”.




    Brafa, en Barcelona
  • Entre las iniciativas apostólicas relacionadas con el mundo del deporte en diversas partes del mundo está la Escuela Deportiva Brafa (Barcelona; España) en la que los alumnos reciben, junto a un educación deportiva, formación humana; y si lo desean, formación espiritual cristiana.
  • Braval una iniciativa social que se sirve del deporte para la integración de los jóvenes hijos de emigrantes de Barcelona.




    Tajamar, en Madrid
  • Tajamar. En Madrid tiene solera desde hace años la Escuela Deportiva Tajamar. De esta escuela, situada en el barrio de Vallecas, han salido conocidos atletas y olímpicos españoles. Así hablaba Lázaro Linares, entrenador nacional de atletismo, miembro del Opus Dei de su trato con los chicos que asisten a esa Escuela Deportiva que desean recibir una catequesis cristiana más profunda:





    Entrevista a Lázaro Linares, entrenador de atletismo



    Lázaro Linares

    “Doy clases de gimnasia en el Puente de Vallecas gratuitamente, aparte de preparar físicamente a más de mil cada año y entrenar a un centenar de atletas. Ese gimnasio tiene trescientos socios. Les doy charlas, primero de virtudes humanas para que puedan entender las virtudes cristianas, y después de doctrina cristiana.

    Cuando están formados se les explica quién es Dios y qué quiere Dios de ellos, y se les enseña a vivir la libertad y la responsabilidad. Asisten los que quieren, y suelen ser más del ochenta por ciento. Todos son obreros.

    Tienen deseos de saber y de conocer a Dios. En el gimnasio hablo también con los padres de los chicos. La mayoría, por el sitio en que están, son gente trabajadora, y lo que se hace es una labor social seria, humana y profesional. En las clases doctrinales a los chicos se les abre un mundo nuevo, empiezan a comprender el sentido positivo de la vida cristiana. Chicos que no han pisado la iglesia, porque no se les ha ocurrido hacerlo, o por dificultades de la vida, llegan a plantearse las cosas seriamente y son ejemplos de vida cristiana. Un día pregunté: «¿Cuál es el sexto mandamiento?» No lo sabían. Entonces viene el explicarles.

    Esta gente piensa que Dios está muy lejos, que no es cosa para ellos, y cuando ven que es para ellos, reaccionan muy bien, lo toman en serio y en un par de meses trabajan de cara a Dios y son de comunión frecuente. Se enfrentan sin doblez con la vida, de un modo llano, sencillo, lleno de sinceridad y de lealtad; montan sus obligaciones sobre la idea del servicio a los demás. Claro que hay algunos que no entienden estas cosas, pero, con constancia, acaban entendiéndolas: de entrada dicen que son ateos a comunistas... Tienen una deformación tan grande a veces que no saben lo que son. Y se dan cuenta de que no son nada. Y se les da formación para que ellos puedan distinguir y elegir lo que les conviene.

    –¿Y cómo sirve usted a la Iglesia?

    –Se lo acabo de decir. Si no sirves así a la Iglesia, dedicando a la gente dos o tres horas todos los días, usted me dirá cómo hay que servirla. Lo que se hace en el gimnasio es darles ejemplo en todo. Lo que se dice allí, se vive. Y pasa lo que me pasó a mí. Hay alegría, compañerismo, nos ayudamos. Entendámonos: hablo de ayuda moral, espiritual; en lo profesional cada uno se saca las castañas del fuego. A la gente no se les va a dar un plato de lentejas. Se les dan los medios de formación para que nunca tengan necesidad de pedir un plato de lentejas.”




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