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Alexander Farrell, director de revista: los riesgos de la libertad


 











Declaraciones de Alexander Farrell, director de una de las revistas de mayor tirada de Canadá, durante una entrevista para la televisión.


Una gran deuda con el Opus Dei

Es conocida la confusión en la que viven numerosos católicos de nuestro tiempo. Eso es algo que me ha inquietado, y no siempre de forma positiva. Sobre este aspecto, las personas del Opus Dei me han ido ayudado a aceptar esa realidad, dándome un ejemplo constante de alegría y caridad con los demás.

Me han ayudado a entender que los hombres nunca sabremos del todo en esta tierra el misterio de la providencia divina.

Muchas de las cosas que nos suceden en la Iglesia serán para bien, aunque nosotros, ahora, con nuestro entendimiento y nuestra visión limitada, no las entendamos. Verdaderamente, tengo una gran deuda con el Opus Dei, porque me ha ayudado a mantener una postura equilibrada en una época en la que resulta bastante difícil ser católico.


La revista de mayor tirada del país

Dirijo la revista de mayor tirada en el país, con casi cinco millones de lectores. Eso me obliga a tomar diariamente muchas decisiones: tengo que decidir qué temas le interesan a nuestros lectores, sobre qué asuntos les gustaría saber más; tengo que clasificar las noticias, etc.

Afortunadamente, las enseñanzas morales de la Iglesia me están ayudando mucho en mi trabajo, lo mismo que el espíritu del Opus Dei, gracias al cual voy discerniendo la voluntad de Dios para mí.

Es muy importante que yo tenga buen criterio y que sepa discernir entre lo bueno y malo a la hora de tomar decisiones sobre el contenido de mi revista. Y aunque siempre me he considerado un católico bien informado, me asombra comprobar hasta qué punto la Obra me está ayudando en este punto.

Me estimula a profundizar en mi conocimiento de la fe y a trabajar utilizando mis talentos lo mejor posible, con rectitud de intención.

Soy yo el que tomo mis propias decisiones y respondo de ellas

Naturalmente soy yo el que tomo mis propias decisiones, y soy yo el que respondo de ellas con entera libertad; una libertad a la que no le faltan riesgos, desde luego.

Me gusta reflexionar sobre la importancia de la virtud delorden en nuestra vida, y pienso que ése es un aspecto importante del espíritu del Opus Dei.

Por supuesto no se trata del orden como imposición, sino de un orden más profundo: el que nos lleva a ordenar, a dirigir a Dios, nuestra vida, nuestros ideales; el orden que nos mueve a actuar de forma coherente, de forma que todos nuestros actos se dirijan hacia el verdadero fin, sin perder de vista lo importante.

Por eso pienso que Mons. Escrivá es una de las figuras más influyentes del siglo XX. Es difícil expresar esa influencia espiritual en términos numéricos: no está en función del número de miembros de la Obra.

Es un influjo que se va difundiendo persona a persona en toda la sociedad, mediante miles y miles de acciones apostólicas individuales.


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