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Recorrido histórico. San Josemaría Escrivá y Madrid

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V Itinerario

Desde la Cuesta de la Vega:
un recorrido por
Las Vistillas, La Latina y Embajadores

Duración aproximada a pie: hora y media



El paseante comienza esta quinta etapa saliendo desde la Cuesta de la Vega en dirección al Viaducto que cruza sobre la calle de Segovia. Se sitúa en la acera de la derecha.

Este Viaducto es obra de los ingenieros Ferrero, Aracil y Aldaz. “Tras el fallido proyecto encargado por José Bonaparte, en 1872 —escribe Carlos de San Antonio en su estudio El Madrid del 27Eugenio Barón fue el primero en unir la calle de Bailén con las Vistillas por medio de un viaducto metálico. El primer viaducto fue construido en 1874 y derribado en 1934, cuando san Josemaría residía en Madrid..

Antiguo Viaducto

En 1932 el proyecto de Ferrero ganó el Concurso convocado por el Ayuntamiento para sustituirlo por uno de nueva construcción”. El Viaducto actual es de 1934. Fue acabado en 1942 y restaurado en 1977-78. Mientras se cruza el Viaducto se contempla una espléndida panorámica de Madrid.

El paseante prosigue por la acera derecha de la calle Bailén, hasta encontrarse con la calle de Don Pedro, que la cruza. Sin moverse de este lugar, se puede ver, a la derecha, al fondo de la calle Don Pedro, el edificio del Seminario Conciliar.

Está situado en el nº 9 de la calle de San Buenaventura, donde estaba la sede del palacio de Osuna. En este edificio se preparaban durante los años treinta, igual que sucede en la actualidad, los candidatos al sacerdocio de la diócesis de Madrid.

 


1. Seminario de Madrid

El Seminario está situado en la sede del antiguo palacio de Osuna. Fue fundado en 1885 por el obispo de Madrid José María Cos e inaugurado por el obispo José María Salvador y Barrera en 1906.

Seminario de Madrid

El Seminario era un lugar entrañable para san Josemaría, que rezaba especialmente por los seminaristas y alentaba a los padres cristianos a suscitar en sus hijos ideales de entrega y de servicio a la Iglesia.

El Fundador estuvo en este Seminario en varias ocasiones: por ejemplo, el 2 de febrero de 1932, para conversar con José María García Lahiguera, director espiritual del Seminario, cuya Causa de Canonización esta abierta.

Más tarde, desde comienzos de los años cuarenta hasta 1944, acudió a este lugar todas las semanas para confesarse con José María García Lahiguera.

Y predicó a los seminaristas un curso de retiro del 13 al 20 de noviembre de 1940.

Toda esta zona es conocida como de la Morería Vieja, porque aquí residían “los moros” que quedaron en Madrid tras la reconquista.

Siguiendo por esta acera derecha de la calle Bailén, se llega hasta la Plaza de San Francisco, donde está la iglesia de San Francisco el Grande.

 

San Francisco el Grande

Según la piedad popular el templo de franciscanos que se levantaba en este lugar fue fundado personalmente por el propio San Francisco de Asís en 1217.

Este templo, de planta circular, comenzó a construirse en 1761, con el deseo de construir una de las cúpulas más grandes del mundo, con 33 metros de diámetro, ha sufrido numerosas vicisitudes a lo largo de su historia

Fue restaurado en 1889, y en el año 2000 sigue sujeto a una nueva restauración. El exterior de la iglesia es de estilo neoclásico, “aunque —como precisa Aúrea de la Morena— alterado el plano original y trasformado por obra de Sabatini”.

En el frontón de la fachada se ve el escudo del Santo Sepulcro, que indica que el templo es propiedad de la Obra Pía de los Santos Lugares de Jerusalén; se ve también el emblema de la orden Franciscana con la corona real, y seis estatuas de piedra sobre la balaustrada, que representan a San Agustín, San Antonio, Santiago, San Buenaventura, Santo Tomás de Aquino y San Francisco. Bajando siempre por la acera derecha desde la iglesiade San Francisco el Grande, por la Gran Vía de San Francisco, se llega , torciendo a la derecha, hasta la calle de San Bernabé.

 

Antiguo mercado de la Cebada

 

 

En esta calle de San Bernabé, en casas que no se conservan, cerca del Hospital de la Venerable Orden Tercera, estuvo Josemaría Escrivá en 1928, atendiendo a varios enfermos

Bajando por la calle de San Bernabé y perpendicular a ella, discurre la calle de la Ventosa, que visitó en ocasiones en 1928 el Fundador para atender a varios enfermos.

Recorriendo esta calle de la Ventosa, en dirección a la izquierda, junto al muro del Hospital, se llega a un pequeño jardín. Torciendo a la derecha y bajando por unas grandes escalinatas, junto a unos bloques de pisos modernos, se llega hasta la Ronda de Segovia.

En alguna ocasión aludió San Josemaría a la necesidad de proclamar el mensaje cristiano con los lenguajes humanos y modos de decir más diversos; y soñaba con el día en que personas de todo tipo y condición hablasen a sus semejantes de Cristo con su propio acento y sabor castizo, como las vendedoras de la Plaza de la Cebada.

Foto: Plaza de la Cebada

 

 


2. Ronda de Segovia

Fueron muy numerosos los enfermos que el Fundador del Opus Dei atendió en esta Ronda de Segovia en particular y en esta zona de Madrid en los años 1927, 1928 y 1930: enfermos tuberculosos y moribundos. Se conservan datos precisos de los días en los que los atendió, por las notas personales de san Josemaría.

En la fotografía se observan algunas de los casas que visitaba san Josemaría, cerca de la antigua Cárcel, hoy desaparecida.

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Subiendo por la Ronda de Segovia se llega hasta la glorieta de la Puerta de Toledo. Se ve un costado de la Puerta de Toledo, que comenzó a construirse durante el reinado de José Bonaparte y se concluyó bajo reinado de Fernando VII. Es obra del arquitecto Antonio López Aguado.

Antiguo matadero de la Puerta de Toledo


 

3. Virgen de la Paloma

Desde la Glorieta de la Puerta de Toledo, subiendo por la calle Toledo se llega a la iglesia de la Virgen de la Paloma, uno de los núcleos de la devoción mariana de esta ciudad. Está en el nº 98 de la calle Toledo. Se accede al templo por un pasadizo que se abre a la izquierda.

Virgen de la Paloma

 

En el templo se venera la imagen de Nuestra Señora de la Soledad, conocida popularmente como Virgen de la Paloma. El templo actual se terminó en 1911, en estilo neomudéjar madrileño, con elementos neogóticos.

 

 

Cada 15 de agosto la tradición manda que los bomberos de Madrid descuelguen el cuadro con la imagen de la Virgen, que es llevada en procesión por las calles del barrio, donde recibe el culto y el cariño de los vecinos. El barrio entero se engalana y recupera sus tradiciones. Por unos días se vuelven a ver por las calles chulapas y chulapos con los atavíos castizos que popularizaron zarzuelas como La Verbena de la Paloma.

Subiendo un poco más arriba, siempre por la acera de la izquierda, por la calle Toledo el paseante se encuentra,con el arranque, a la derecha, de lacalle de la Arganzuela. Este barrio recibe el nombre de la Arganzuela, según la tradición, porque así –Daganzuela— llamaban aSancha, hija de un rico labrador natural de Daganzo, que era muy amiga de Isabel la Católica.

Escribía Josemaría Escrivá en sus Apuntes íntimos que había atendido espiritualmente a un enfermo en esta calle, encomendándole a la Virgen aquel alma.

 

 

Subiendo por la calle Toledo hacia la izquierda, se llega hasta la calle de Calatrava. Por esta calle se llega hasta la calle Mediodía Chica, donde san Josemaría también estuvo atendiendo a enfermos.

Desde Mediodía Chica, torciendo a la izquierda y saliendo por la calle Mediodía Grande, se llega a la calle del Águila, que conduce, por la derecha, a la calle Tabernillas, donde el Fundador estuvo atendiendo a una enferma en junio de 1927. La calle Tabernillas lleva hasta la Plaza del Humilladero, donde prosiguió san Josemaría su labor sacerdotal

Junto a la Plaza del Humilladero está la Plaza Puerta de Moros, desde las que se ven la iglesia de San Andrés y el. palacio de los Condes de Paredes, conocido popularmente como “Casa de San Isidro”, donde se encuentra el Museo de San Isidro.

Una visita a este Museo proporciona un mayor conocimiento de la vida del Santo y de la ciudad de la que es Patrón.

 


4. Por la costanilla de San Pedro hasta la Iglesia de san Pedro

Bajando por la Costanilla de San Pedro el paseante llega hasta la iglesia de San Pedro, en la calle del Nuncio, nº 14.

Esta iglesia de San Pedro es una de las dos iglesias más antiguas de Madrid, junto con la de San Nicolás de los Servitas.

San Josemaría ejerció una intensa labor pastoral en toda esta zona hasta la Costanilla de San Pedro. Por ejemplo, el 24 de junio de 1928 estuvo visitando a un enfermo, Manuel Méndez, que vivía en el nº 7 de esta calle.

Este templo de San Pedro fue posiblemente mezquita antes que iglesia, y su alminar debió convertirse en campanario tras la Reconquista. En la torre hay una ventana de estilo arabigobizantino, única en Madrid. La torre mudéjar data del siglo XIV y la iglesia, del siglo XV.

Se tienen datos históricos de esta iglesia desde el siglo XIII. En el Fuero de Madrid de 1202 ya se cita esta parroquia. El arquitecto Francisco Sanz (1655—1675) hizo una profunda reforma en el siglo XVII. En el lado del Evangelio se lee en una lápida: Rodrigo de Vivar legó una cantidad de maravedises a la Parroquia para que se retribuyese a dos fieles que acudiesen con hachas al acto de acompañar el Santísimo Sacramento a los enfermos”.

En esta iglesia se venera la imagen de Jesús el Pobre, obra de Juan de Astorga, tallada en Sevilla en el siglo XVIII. Procede de la Casa de Pilatos, el palacio sevillano de los Duques de Medinaceli, que donaron esta imagen al templo. Es una de las variantes de imagen de nazareno inspiradas en las del escultor sevillano Juan de Mesa (1583-1627). Se le llama Jesús el Pobre para diferenciarlo de otro nazareno, Jesús de Medinaceli.

Todos los viernes, y especialmente los de Cuaresma, se desarrollan actos de devoción hacia esta imagen, que evoca este pasaje del Evangelio de San Juan. 19, 2-6: "Y los soldados, tejiendo una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y lo envolvieron en un manto de púrpura; y acercándose a él, le decían: “Salve, rey de los judíos”. Y le daban bofetadas. Pilato volvió a salir fuera y les dijo: “Ved que os lo traigo para que sepáis que no encuentro en él culpa alguna”. Salió entonces Jesús fuera llevando la corona de espinas y el manto de púrpura. Y les dijo: ¡Aquí tenéis al hombre!"

Para saber más sobre la Iglesia de san Pedro el Viejo

Saliendo de la iglesia de San Pedro, cruzando la costanilla de San Pedro, el paseante se encuentra con la calle Príncipe de Anglona, un teniente general de la familia de Javalquinto, que se distinguió en la Guerra de la independencia.

 


5. Plaza de la Paja

Por medio de esta calle se llega hasta la Plaza de la Paja, también en cuesta. En lo alto de la Plaza de la Paja están las escalinatas por las que se accede a la Capilla de Santa María y de San Juan de Letrán, conocida como la Capilla del Obispo.

 

Capilla del Obispo

 

 

Fundó esta capilla don Francisco de Vargas, Consejero de los Reyes Católicos.

La construyó para albergar los restos de San Isidro, que estaban en la iglesia de San Andrés. El Santo Labrador había trabajado en Madrid, siglos atrás, como criado de Iván de Vargas, antepasado de Francisco de Vargas.

En 1518, una vez concluida la capilla, se trasladaron allí los restos de San Isidro. Pero los sacerdotes de la contigua iglesia de San Andrés interpusieron un pleito y en 1544 lograron que las reliquias del Santo regresaran a su antigua sede.

 

 

La capilla quedó sin uso durante un tiempo, hasta que don Gutiérrez de Vargas y Carvajal, obispo de Plasencia, hijo de don Francisco de Vargas y de Inés de Carvajal, la convirtió en capilla funeraria de su familia.

Allí están enterrados el obispo y sus padres. Desde entonces fue conocida como “la capilla del Obispo”. Es un extraordinario conjunto de estilo renacentista.

Desde entonces quedó tapiada la puerta que comunicaba esta capilla con la iglesia de San Andrés. Ese aislamiento la salvó de la quema de iglesias de 1936, en la que ardieron por completo la iglesia de San Andrés, con la capilla de San Isidro.

Ambiente de las calles cercanas a la Capilla del Obispo

 

San Josemaría en la capilla del Obispo

El 13 y 14 de junio de 1930 el Fundador del Opus Dei estuvo predicando en la Capilla del Obispo, ante un público compuesto por un buen número de obreros y trabajadores.


Escribió el Fundador el 15 de junio de 1930 en sus Apuntes íntimos:

Hace un par de días -13 de junio- presencié cómo, en la Capilla del Obispo, un joven abogado hablaba de religión a unos cientos de obreros. Cayó muy bien. Tuve gran alegría. Eso será (aunque no en lugar sagrado) y algo más...

Comentaba Álvaro del Portillo, que el Fundador le había relatado en varias ocasiones que durante esos momentos "estaba muy emocionado, y que para vencer su emoción se agarró fuertemente con las manos a la reja de la barandilla, y en esta postura predicó con todo su ardor a muchos obreros".

Poco después de aquella predicación, en los comienzos del Opus Dei, escribiría el Fundador: “hay también en la Obra, algunos pequeños empleados y artesanos”.

 

 

Calle de los mancebos

 

 

 

Subiendo por el costado de la iglesia de San Andrés se llega hasta la calle Mancebos, que conocía bien san Josemaría por haber atendido allí a varios enfemos.

Según Répide el nombre alude a los dos mancebos que tiraron desde la torre del palacio episcopal de Valencia la teja que mató al rey Enrique I, y que fueron degollados en este lugar.

Desde la calle Mancebos se llega, bajando por la calle de la Morería,hasta la Plaza de la Morería muy cercana a la Plaza del Alamillo, donde san Josemaría ejerció su labor sacerdotal atendiendo a una anciana que residía en esta calle.

Répide considera digna de crédito la tradición que sostiene que el nombre de esta calle proviene del Tribunal árabe, llamado alamín. y sitúa aquí la plaza donde el Cid alanceó un toro en la fiesta de Aliatar, que cantó Nicolas Fernández de Moratín en sus quintillas famosas

“Fiesta de Toros en Madrid”:

Madrid, castillo famoso

que el rey moro alivia el miedo,

arde en fiestas en su coso

por ser el natal dichoso

de Alimenón de Toledo.

Su bravo alcalde Aliatar

de la hermosa Zaida amante

Las ordena celebrar

por si le puede ablandar

el corazón de diamante.

 

Por la calle Alamillo se llega, cruzando la calle de Segovia (dejando a la derecha la Costanilla de San Andrés), hasta la Plaza de la Cruz Verde.

Desde esta Plaza de la Cruz Verde, subiendo primero por la calle de la Villa, y luego por el Pretil de los Consejos, se llega hasta la Iglesia Catedral Castrense.

Tras la visita a esta iglesia se llega de nuevo , por la calle Bailén hasta la Cuesta de la Vega, donde concluye esta quinta etapa.

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