A la salida de Xabec, este alumno cuenta -con bastante prisa, porque tiene que llegar en bici al otro extremo del barrio donde le esperan dentro de cinco minutos- una de las grandes ventajas que tiene esta escuela: el alto número de máquinas del que dispone.
Por eso, cuando uno llega a una fábrica y se encuentra con máquinas de todo tipo -dice- no se sorprende: ¡es lo mismo que estar en Xabec!