Valencia parece explotar de vitalidad y alegría en esta noche de junio. ¿A dónde ir? ¿A la Malvarrosa, junto a la playa, para respirar el aire del mar? ¿A la Ciudad de las Artes y las Ciencias, orgullo -y con razón- de los habitantes de esta ciudad?
Celestino, un guineano afincado en Valencia desde hace unos años, decide darse una vuelta por la fiesta alternativa, donde suenan los ritmos africanos del conjunto de música que ensaya para el concierto de esta noche.
Y en este ambiente cuenta como conoció el Opus Dei y propone su alternativa vital.